Síndrome premenstrual. La mujer en edad fértil

Las mujeres pasan por diferentes etapas físicas y psíquicas que traen consigo unas necesidades nutricionales. Y por supuesto, es importante llevar un estilo de vida cuyo eje se centre en una alimentación sana y la práctica de actividad física de forma regular.

A partir de la pubertad, comienzan a experimentar cambios hormonales como consecuencia de la maduración del sistema reproductor femenino, apareciendo aquí los primeros cambios físicos y de desarrollo. La edad reproductiva se extiende desde la primera menstruación hasta la menopausia. Según la mujer, puede variar este periodo de años entre los 13/14 hasta los 40/45 años. Es en esta etapa donde pueden producirse los molestos cólicos premenstruales o el síndrome premenstrual.

Apoyo nutricional para la mujer durante esta etapa

Para hacer frente a esos cambios que se producen durante la edad reproductiva de las mujeres, es recomendable aportar al organismo las vitaminas y minerales necesarios para el correcto funcionamiento del cuerpo. Una forma de adquirirlos es a través de una dieta sana y variada. En determinados momentos, ayudarnos de complementos multivitamínicos y minerales específicos para la mujer puede ser de ayuda para hacer frente a esos cambios físicos y psicológicos.

Antes de la menstruación, las mujeres pasan por una etapa de síndrome premenstrual. Ya desde este momento, es bueno que la mujer vaya preparando su cuerpo. Los síntomas comienzan durante la segunda mitad del ciclo menstrual. Siendo los más comunes el dolor de cabeza, estreñimiento o diarrea, sensibilidad en las mamas o sensación de gases e hinchazón.

Durante la menstruación, las mujeres padecen los llamados cólicos menstruales. Estos cólicos suelen afectar a más de un 50% de las mujeres en edad fértil, aunque no a todas les afecta de igual manera. Hay mujeres que padecen periodos menstruales más ligeros y fáciles que otras. Los cólicos menstruales son dolores en la zona del vientre y la pelvis y pueden variar de leves a muy graves, esto se debe a que los músculos se contraen y relajan, lo que comprime los vasos sanguíneos de la pared del útero. Esto limita el flujo de oxígeno y sangre en el útero y provoca el dolor que afecta a un desafortunado 10% de las mujeres. El término médico para estos cólicos es dismenorrea y son causados por las contracciones uterinas en respuesta a las prostaglandinas, un grupo de hormonas, generadas para ayudar al útero en la expulsión del tejido del endometrio y que puede aumentar la intensidad de los dolores de ovarios, aunque también se piensa que influye el modo en que el dolor es percibido por el cerebro. Las mujeres con dolores menstruales altos producen más prostaglandinas en comparación con las mujeres que no experimentan calambres.

No hay un tratamiento específico para hacer frente a estos dolores. Pero hay recomendaciones que nos pueden ser muy útiles para llevar este proceso de la mejor manera posible.

El descanso y el sueño adecuado a la vez que el ejercicio regular como, por ejemplo, caminar o añadir calor en el foco del dolor pueden ayudar a aliviar las molestias. También es recomendable ingerir alimentos que nos den las vitaminas y nutrientes necesarios. Con cada menstruación, perdemos una gran cantidad de hierro. Este mineral es clave para el crecimiento y desarrollo del cuerpo, ya que se utiliza para fabricar la hemoglobina, una proteína de los glóbulos rojos encargada de transportar el oxígeno de los pulmones a distintas partes del cuerpo.

La vitamina B6 es necesaria para favorecer la función psicológica y contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso, reduce el cansancio y la fatiga, favoreciendo la regulación hormonal. Además, puede ayudar con los molestos dolores menstruales ya que puede favorecer el aumento de los niveles de progesterona produciendo mayor serotonina. Por último, no podemos olvidarnos de la vitamina K, presente en alimentos como las verduras de hojas verdes, el brócoli y las coles de Bruselas, que juegan un papel importante en la coagulación de la sangre.

Estas pautas pueden ayudarte, aunque pueden no servir para tu caso particular, si tienes preocupaciones específicas acerca de tu salud consulta con tu médico.

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