Yolanda Preciados y su experiencia en el Reto Pelayo Vida

Guest post gracias a la colaboración de Yolanda Preciados, participante del Reto Pelayo Vida Trasatlántica 2016.

“Hace más de 10 años perdí el útero por un cáncer. Después perdí un ovario y la trompa de Falopio. Irónicamente, esta desgracia fue el boleto para poder optar a participar en el segundo Reto Pelayo Vida cruzando con otras 4 mujeres que habían vivido esta enfermedad, el Océano Atlántico en un Velero de 73 pies en menos de 15 días.
Lo hicimos en 13”.

Esta es la historia de Yolanda Preciados, una de las cinco mujeres que se embarcaron en una increíble aventura con el objetivo de transmitir un mensaje de esperanza y superación a todas las mujeres que han superado o actualmente están luchando con esta enfermedad.

Si quieres, todo se puede conseguir.

6 noviembre, salida Valencia – Tenerife

Pensé en los sentimientos que experimenté  el fin de semana del 16 al 18 de Septiembre cuando me convocaron para hacer la última prueba selectiva de navegación en Valencia y las Baleares. Recordé las caras de mis nuevas compañeras y cómo las observé con precaución analizando si me veía capaz de llevar a cabo esa aventura con ellas. Me embarqué con un Dios de la navegación, nuestro capitán Diego Fructuoso, aún sabiendo que era una ignorante de su medio y supe que debía demostrar interés, actitud, coraje, valentía y fortaleza.

Dejé de pensar y embarqué en el “Cannon Ball” partiendo de Valencia a Tenerife.  No tuve ni miedo ni duda. Iba con las personas adecuadas y yo lo daría todo.

7 noviembre, Parada en Málaga, Gibraltar – Tenerife

El comienzo no podía haber sido peor. No había forma de entrar en la cocina. Nos mareamos todos. Los vientos fueron fortísimos. Imposible  olvidar los golpes secos del barco contra el mar cada vez que bajaba una ola y yo gritaba ¡Pescanovaaaa! con ánimo de hacer un poco de humor… Lluvia, frío, golpes, olas… todo a la vez. El cabo de Gata almeriense no pudo ser más duro…

Por fin llegamos a mi Málaga por unas horas, donde me esperaba mi familia. Mi marido serio porque nunca estuvo de acuerdo, mi hijo a la vez emocionado pero también asustado sabiendo que nos separábamos por primera vez en mi vida tantos  días. Mi madre, que se sentía orgullosa pero muy triste por abandonarla tanto tiempo. Amigos, despedidas… Breve, pero muy intenso.

16 noviembre – Tenerife – Océano Atlántico

Curiosamente, el mar se fue haciendo más tranquilo conforme nos íbamos acercando a Tenerife y cuando salimos para el cruce transatlántico, no dudamos que lo íbamos a conseguir.

No hubo un día sin sobresaltos, tampoco sin roturas de velas. Se quebraron piezas fundamentales del barco, la falta de sueño y el agotamiento nos devoró. Pero, hubo con creces compensación: Las horas de soledad bajo todas esas estrellas fugaces que jamás vi, las conversaciones sobre el cáncer y sus consecuencias con mis compañeras ahora hermanas, las enseñanzas náuticas de élite de los expertos, las conversaciones tan tan interesantes con Eric, su música, nuestros gritos en medio del atlántico cantando “Mediterráneo”, los relámpagos que nos envolvían durante la noche, y sobre todo, nuestras carcajadas. ¡Cómo nos hemos reído! ¡Cómo nos hemos reído!

29 de Noviembre – Martinica

Y llegamos, ¡claro que llegamos!

¡Somos supervivientes! ¡¿O qué somos…?!!

Nuestra unión hizo la fuerza.

Y el Atlántico nos unió para siempre.

 

Yolanda Preciados reto pelayo vida

 

ANTERIOR
SIGUIENTE
2 Comentarios

¡Comenta!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información

ACEPTAR
Aviso de cookies